A nadie le molesta un ladrido, pero algunos perros parecen tener mucho que decir. Ladran a todo: a los ciclistas, gatos e, incluso, al sonido de las sábanas tendidas. O simplemente ladran de vez en cuando para oírse la voz.
El ladrido es uno de los problemas de comportamiento más frecuentes. También se cuenta entre los más serios, no sólo por volver locos a los dueños, sino porque a los vecinos puede agotárseles la paciencia y acabar llamando a la policía. “Gritarles que se callen no sirve de nada, porque los perros suelen interpretar que los gritos son otro tipo de ladrido”, aclara Kovary.
El ladrido puede ser un problema de difícil solución, no sólo porque responde a un comportamiento natural sino porque son varios los motivos que impulsan a un perro a ladrar. Un ladrido puede significar:
■¡Viene alguien!: Como sus dueños, los perros tienen un gran sentido del territorio, pero en vez de construir vallas, ladran. Esto puede ser útil si desea saber si alguien entra en su propiedad, pero puede ser un fastidio cuando el perro ladra desde a los gatos hasta al cartero. “Si la definición de intrusos de su perro es demasiado amplia, recurra a tácticas distrayentes”, recomienda Shirley Sullivan, presidenta de PR Dog, un centro de adiestramiento y cuidados diarios para perros de Falls Church, Virginia. Por ejemplo, cuando vea acercarse al cartero, obligue a su perro a sentarse y tumbarse repetidamente, práctica que los adiestradores denominan “flexiones caninas”. La idea es mantener al perro ocupado hasta que la distracción desaparezca.
■¡Eh, que estoy aquí!: Algunos perros aceleran el ritmo de sus ladridos cuando sus amos están al teléfono o sumidos en alguna actividad que los aparta del campo de atención. De nuevo, se trata de un problema fácil de corregir. Sullivan recomienda poner la correa al perro antes de sumirse en otra actividad. Si empieza a ladrar, tire de la correa para obtener la atención del perro y tranquilícelo. La mayoría de perros lo entenderá rápidamente. Con el tiempo, coger la correa antes de llamar por teléfono le garantizará cierta tranquilidad.
■Escúchame: A los perros les preocupa todo tipo de cosas y responden llamando a sus amos del único modo que conocen: ladrando. “Es un ladrido normal y no hay por qué erradicarlo”, dice Kovary. Dedique un momento a averiguar qué ocurre. Una vez su perro le vea intervenir, se sentirá menos responsable y dejará de ladrar.
Fuente: El lenguaje canino; Mathew Hoffman




No hay comentarios:
Publicar un comentario